El fenómeno, al que los epidemiólogos denominan “mortalidad excesiva por calor”, golpea con especial intensidad a Francia, donde el 85% de las víctimas tenía más de 65 años y las regiones bajo alerta roja concentran la mayor cantidad de fallecimientos.
Las temperaturas superaron los 40 grados en numerosos países y batieron récords históricos en Alemania, República Checa y Polonia.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, describió el cuadro en términos contundentes: 150 millones de personas bajo calor extremo, cientos de muertos, escuelas cerradas y redes eléctricas al límite. El organismo advierte además que Europa es el continente que más rápido se calienta a nivel global, lo que convierte a episodios como este en una referencia inevitable para entender la tendencia climática del hemisferio norte.
Europe is the fastest-warming continent on Earth, heating at twice the global average. Right now 150 million people are living under extreme heat, hundreds have died, schools are shut, grids are buckling.
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) June 28, 2026
Driven by climate change and global warming, the phenomenon of the…
La crisis también derivó en incendios forestales, interrupciones en el transporte ferroviario y problemas en el suministro eléctrico en varias ciudades del continente. Los sistemas de salud europeos registraron un fuerte incremento en urgencias durante los días más críticos.
Las autoridades suspendieron actividades masivas y reforzaron las recomendaciones para evitar la exposición solar, con foco particular en adultos mayores de 65 años. La OMS reclamó mayores medidas de prevención y adaptación, con la advertencia de que este tipo de eventos extremos serán cada vez más frecuentes e intensos como consecuencia del cambio climático.




















