El Gobierno nacional dispuso una nueva actualización en los tributos que gravan a las naftas y al gasoil a partir del 1° de agosto. A través del Decreto 693/2026 publicado en el Boletín Oficial, el Ejecutivo aplicó una suba parcial de los montos pendientes pero resolvió postergar por un mes la aplicación completa del atraso acumulado.
La medida establece incrementos diferenciados que se trasladarán de manera directa a los precios que pagan los consumidores en las estaciones de servicio, sin perjuicio de los ajustes propios que puedan aplicar las empresas petroleras durante el mes.
En concreto, la carga impositiva registrará un incremento total de $11,22 por litro en el caso de las naftas, sumando la suba del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el del Dióxido de Carbono. Para el gasoil, el impacto bajo el régimen general alcanzará los $10,595 por litro, mientras que en las regiones con tratamiento impositivo diferencial la suba será de $5,150.
Los tributos al sector se actualizan por ley según el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, la Casa Rosada resolvió aplicar solo una fracción del ajuste pendiente para evitar un impacto mayor en la tasa de inflación y continuar estimulando la actividad económica.
El remanente acumulado que aún no se aplicó quedó programado para el 1° de septiembre. De no mediar una nueva prórroga oficial, el próximo mes podría darse una nueva actualización impositiva con fuerte presión sobre el costo del transporte, la logística y los surtidores de todo el país.





















