El papa León XIV manifestó este domingo su profunda preocupación por el recrudecimiento de las hostilidades a nivel internacional. Desde la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, en el inicio de su estancia estival, el Sumo Pontífice advirtió sobre las drásticas consecuencias de los combates sobre la población civil e instó a las potencias mundiales a encauzar los conflictos a través de la negociación.
“Vuelven, por desgracia, a soplar los vientos de la guerra en Medio Oriente, en Ucrania y en muchas partes del mundo, sembrando violencia, terror y muerte”, lamentó el obispo de Roma. En su mensaje, hizo explícita referencia a la escalada entre Estados Unidos e Irán, la crisis en el Líbano y los recientes e intensos bombardeos sobre las ciudades ucranianas de Járkov, Dnipró, Kiev y Odesa.
Ante este complejo escenario, el Sucesor de Pedro animó a las naciones involucradas a no perder la confianza en los mecanismos de concertación y a recorrer el camino de la diplomacia como la única herramienta válida para consolidar la paz global.
Finalmente, al conmemorarse el Día del Mar, León XIV dedicó un párrafo especial de su discurso a los marineros, pescadores y trabajadores portuarios del mundo, destacando su labor silenciosa en rutas marítimas muchas veces afectadas por los mismos conflictos armados.






















