En una decisión que generó inmediatas repercusiones por el acotado monto dispuesto, el Gobierno nacional oficializó el otorgamiento de un bono extraordinario de 50 mil pesos destinado a los efectivos de las Fuerzas Armadas, las fuerzas federales de seguridad y los organismos de inteligencia.
La disposición se hizo pública a través de los Decretos 695/2026 y 696/2026 difundidos en el Boletín Oficial, donde se estableció que el beneficio se abonará por única vez junto con las liquidaciones salariales correspondientes al mes de agosto de 2026.
La medida alcanza de forma abarcativa al personal militar en actividad, a los agentes de la Policía de Establecimientos Navales, al personal civil de Inteligencia y a las fuerzas dependientes del Ministerio de Seguridad, incluyendo a la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval, la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, el Servicio Penitenciario Federal y la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal.

En los fundamentos de las normativas firmadas por el presidente Javier Milei y sus ministros, la gestión central argumentó que la asignación busca mantener el poder adquisitivo de los haberes y reconocer la jerarquización y dedicación requeridas para las tareas encomendadas.
Pese a los argumentos oficiales sobre la adecuación de los ingresos, el monto de la suma fija un alcance sumamente limitado en el contexto económico actual.
Finalmente, el Ejecutivo nacional determinó que las erogaciones para hacer frente al pago del bono extraordinario serán cubiertas mediante las partidas presupuestarias vigentes de cada jurisdicción, al tiempo que facultó a la Comisión Técnica Asesora de Política Salarial del Sector Público para dictar las normas complementarias para su implementación.





















