La Unión Industrial de Santa Fe (UISF) expresó su total apoyo a la estrategia que el Gobierno provincial viene defendiendo en el Senado de la Nación para sancionar una nueva Ley de Biocombustibles. Desde la entidad empresaria señalaron que las propuestas planteadas por la gestión santafesina ante las comisiones parlamentarias son “esenciales” para garantizar las condiciones de libre competencia y asegurar la continuidad y el crecimiento de las plantas radicadas en la región.
El núcleo de la iniciativa, que tomó como base un proyecto impulsado por la provincia en 2025 junto a la Liga Bioenergética, propone elevar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil al 15% (B15), con la opción de trepar al 20% (B20) si el combustible nacional resulta más económico que el fósil importado.
Asimismo, se busca blindar al sector contra la discrecionalidad política, limitando la reducción de mezclas sólo a casos de extrema emergencia, y se solicita incluir en el RIGI a proyectos sustentables de gran envergadura como el diésel renovable y el hidrógeno verde.
Para evitar la monopolización del mercado, la propuesta exige la creación de un “Segmento de Oferta No Integrada” equivalente al 40% del total de la demanda y establecer medidas de defensa de la competencia para la provisión interna de aceite de soja y metanol a precio de exportación.
Desde la UISF recordaron que Santa Fe concentra más del 80% de la capacidad productiva de la actividad y que el incremento del corte es “imprescindible” para mitigar la crisis derivada del cierre de mercados externos y garantizar la soberanía energética del país sin costo fiscal.






















