Un joven de 18 años fue imputado este jueves como coautor del homicidio de Roberto Ferrari, el jubilado de 81 años asesinado a fines de mayo frente a un supermercado de barrio Moderno, en el oeste de Rosario. El fiscal Franco Miatello también le atribuyó los delitos de amenazas coactivas calificadas e intimidación pública.
Según la investigación, el joven habría llegado hasta Sanguinetti al 5200 junto con otro adolescente, que sería quien efectuó los disparos contra Ferrari. Antes del ataque, habrían dejado sobre el cuerpo de la víctima una nota dirigida a un recluso y al gobernador Maximiliano Pullaro. El jubilado murió en el acto tras recibir al menos tres disparos.
Para la Fiscalía, el crimen no fue un hecho cometido al azar, sino una acción destinada a utilizar a una persona ajena a la disputa como medio para transmitir amenazas vinculadas con sectores de la narcocriminalidad. El mensaje hacía referencia a un recluso alojado en la cárcel de Piñero y reclamaba al gobernador que tomara medidas.
La audiencia se realizó en el Centro de Justicia Penal y terminó con la prisión preventiva efectiva del acusado por el plazo de ley, dispuesta por el juez Alejandro Negroni. La investigación continúa para identificar al autor de los disparos y determinar quiénes estuvieron detrás de la planificación del ataque.



















