Acceder a una vivienda en alquiler se volvió prácticamente imposible para quienes perciben el salario mínimo. De acuerdo con un relevamiento del mercado inmobiliario rosarino, el ingreso mínimo fijado a nivel nacional ya no alcanza para cubrir siquiera el alquiler mensual de un monoambiente en la ciudad.
El estudio muestra que el valor promedio de un departamento de un ambiente supera ampliamente el Salario Mínimo, Vital y Móvil vigente durante junio, sin contemplar expensas, servicios, impuestos ni otros gastos asociados a la vivienda.
La situación refleja el fuerte desfasaje entre la evolución de los ingresos y el mercado inmobiliario. Mientras los alquileres continúan actualizándose bajo contratos con distintas modalidades, los salarios mantienen una recuperación mucho más lenta.
Especialistas del sector advierten que cada vez más personas destinan una proporción mayor de sus ingresos al pago del alquiler, reduciendo el margen disponible para alimentación, transporte y otros gastos esenciales.
El escenario también se traduce en mayores dificultades para jóvenes, trabajadores independientes y familias que buscan acceder a una vivienda mediante contratos formales, en un contexto donde la oferta continúa siendo limitada y los valores permanecen elevados.





















