Paola Ocampo, presidenta comunal de Saladero, dialogó con radio LT9 de Santa Fe, sobre el conflicto que atraviesa dicha localidad, donde un vecino armado con un machete impidió en reiteradas ocasiones el ingreso de maquinaria y personal comunal a un sector de la defensa costera que se está reacondicionando frente al río San Javier, ante el riesgo de que las próximas lluvias provoquen una inundación.
Ocampo relató que los trabajos de refacción de la defensa sureste, lindera al río San Javier, se vieron interrumpidos cuando llegaron a un tramo del terreno reclamado por un privado —vecino de la localidad de Calchaquí—, quien había colocado carteles de propiedad privada, alambrados y construcciones, sin presentar nunca la documentación correspondiente que acreditara la titularidad del predio.
Ante la negativa de este hombre a permitir el ingreso, argumentando que se trataba de un terreno privado y no de la defensa pública. Según la presidenta comunal, este hombre se plantó con un machete en la cintura, amenazó verbalmente al personal y filmó la escena, lo que obligó al retiro de los trabajadores y a la intervención de la Policía y de la fiscal departamental, Rosario Jaefeli.

Pese a que la fiscal reconoció en dos oportunidades distintas la potestad del gobierno comunal para avanzar con la obra y la imposibilidad legal del privado de impedir el ingreso, el hombre volvió a plantarse con el machete en un segundo intento, lo que derivó en un nuevo retiro del personal comunal tras cinco horas de idas y vueltas, sin que la Justicia tomara medidas concretas contra él.
Ocampo remarcó su indignación por la falta de una detención, pese a las denuncias realizadas y a la intervención policial y fiscal en ambas oportunidades: “Es increíble lo que le estoy contando”, señaló, y agregó que el propio agresor vive en el barrio La Tablada, una de las zonas que resultarían más perjudicadas si el río se desborda.
La situación se destrabó recién tras una reunión organizada por el Gobierno provincial con distintos departamentos del norte santafesino, donde Ocampo tomó la palabra para exponer el conflicto ante las autoridades presentes, entre ellas el ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastía. Tras esa intervención, la comuna consiguió que un contingente policial resguarde los trabajos de manera permanente, lo que permitió reanudar la obra, aunque el hombre volvió a presentarse en el lugar y debió ser retirado nuevamente por la Policía.
Sobre el estado de la defensa, Ocampo explicó que fue construida en 1998 y nunca más recibió mantenimiento, por lo que hoy se encuentra deteriorada y con sectores donde prácticamente no existe barrera de contención, mientras el río ya se encuentra a unos 15 metros de distancia. La funcionaria estimó que los trabajos demandarán entre tres y cuatro días más, en un contexto de lluvias que, según remarcó, no detendrán el avance salvo que se tornen torrenciales, dado que la localidad ya perdió 15 días de obra por este conflicto.
Saladero no registra inundaciones desde hace más de 20 años, gracias a la construcción de las defensas originales, un antecedente que la comuna busca preservar de cara al fenómeno hídrico anunciado para los próximos meses.






















