Diez policías santafesinos quedaron detenidos en el marco de una causa que investiga un brutal episodio ocurrido en Rosario, donde un hombre que estaba bajo custodia fue rociado con alcohol y prendido fuego durante un procedimiento irregular.
El caso, que conmocionó a la fuerza provincial, comenzó a investigarse luego de que la víctima denunciara haber sido atacada por agentes policiales mientras se encontraba reducida. Según la investigación, el hombre sufrió quemaduras de gravedad y debió recibir atención médica.
Una de las frases atribuidas a los efectivos involucrados, “yo soy policía y hago lo que quiero”, quedó incorporada al expediente y se transformó en uno de los elementos que refleja la violencia del episodio.
Los agentes detenidos fueron imputados por su presunta participación en el hecho y quedaron a disposición de la Justicia, que busca establecer el rol de cada uno durante el operativo.
La investigación también apunta a determinar si existió encubrimiento, abuso de autoridad o falsificación de actas para ocultar lo ocurrido.
El caso abre un nuevo frente de preocupación por el accionar policial en procedimientos callejeros y por los mecanismos de control interno dentro de la fuerza provincial.





















