La crisis económica comenzó a reflejarse con mayor fuerza en el mercado de alquileres. Desde la Oficina Municipal de Derechos Ciudadanos, Consumidores y Usuarios de Rosario señalaron que durante los últimos meses aumentaron significativamente las consultas vinculadas a la rescisión anticipada de contratos, tanto de viviendas como de locales comerciales.
Según explicó Ariel D’Orazio, subdirector general del organismo, cada vez más inquilinos buscan asesoramiento ante la imposibilidad de continuar afrontando el pago de los alquileres y las obligaciones derivadas de la finalización anticipada de los contratos.
“Estamos viendo muchas resoluciones anticipadas de contratos y numerosas consultas sobre las indemnizaciones que corresponden en cada caso”, indicó.
Tras la derogación de la Ley de Alquileres, las penalidades por rescisión anticipada quedaron sujetas a lo establecido en cada contrato. En términos generales, la normativa vigente contempla una compensación equivalente al 10% del valor restante del contrato, aunque muchas locaciones continúan incorporando esquemas similares a los que regían anteriormente.
“En algunos casos se mantiene el criterio de un alquiler de penalidad cuando ya transcurrió más de un año de contrato, o un alquiler y medio si la rescisión se produce durante los primeros meses de la locación”, explicó D’Orazio.
Desde el organismo municipal remarcaron que el aumento de consultas también se observa en el segmento de alquileres comerciales, un dato que refleja las dificultades económicas que atraviesan numerosos emprendedores y pequeños comerciantes.
Conflictos al momento de devolver una propiedad
Además de las rescisiones, otro de los reclamos más frecuentes está relacionado con la entrega de llaves y las exigencias planteadas por propietarios o inmobiliarias al finalizar los contratos.
Según explicó D’Orazio, muchas veces las diferencias sobre el estado de la vivienda generan demoras en la devolución del inmueble, lo que termina encareciendo los costos para quienes alquilan.
“Lo que buscamos evitar es que el alquiler siga corriendo mientras se discuten cuestiones relacionadas con la entrega de la propiedad. Eso puede transformarse en un gasto muy importante para el inquilino”, señaló.
En ese sentido, recordó que el propietario tiene la obligación de recibir las llaves aunque considere que existen incumplimientos contractuales.
“Si el dueño entiende que la propiedad no fue entregada en las condiciones pactadas, puede dejar constancia de las observaciones y reclamar posteriormente los gastos que correspondan. Pero la llave debe ser recibida para que finalice la responsabilidad temporal del inquilino”, explicó.
La importancia del inventario inicial
Desde la Oficina Municipal también advirtieron sobre la necesidad de realizar un relevamiento detallado del estado de la vivienda al momento de ingresar.
D’Orazio recomendó aprovechar los primeros días del contrato para confeccionar un inventario exhaustivo que refleje con precisión las condiciones reales de la propiedad.
“Muchas veces lo que figura en el contrato no coincide con el estado efectivo del inmueble. Por eso es fundamental dejar asentadas cuestiones como problemas de pintura, revoques, vidrios rotos, filtraciones o cualquier otro desperfecto existente al momento de ingresar”, sostuvo.
El funcionario explicó que omitir esos detalles puede generar conflictos al finalizar la locación, ya que el propietario podría exigir reparaciones sobre situaciones preexistentes.
Por último, recomendó solicitar una inspección previa algunos días antes de la finalización del contrato para detectar eventuales observaciones y contar con tiempo suficiente para resolverlas.
“Cuando existe la posibilidad de realizar esa revisión anticipada se evitan muchos inconvenientes y gastos innecesarios. Son situaciones que suelen ser desgastantes y costosas para ambas partes”, concluyó.



















