La locura por la Selección Argentina en la previa de la final del Mundial ante España se transformó en una verdadera odisea para miles de fanáticos. A pocas horas del pitazo inicial en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, una combinación letal de tormentas, vuelos cancelados y colapso en los transportes terrestres dejó a cientos de hinchas de la Scaloneta varados en distintos puntos de Estados Unidos, desesperados por llegar a la gran cita.
El epicentro del conflicto se desató en centros de conexión clave como Atlanta, donde Argentina jugó la semifinal. El mal clima obligó a suspender y demorar decenas de vuelos hacia Nueva York. Ante la desesperación, los hinchas intentaron volcarse a las rutas para encarar travesías en auto de hasta 14, pero las plataformas de las empresas de alquiler se quedaron completamente sin unidades disponibles en toda la región, desatando la furia en las redes sociales.
A las severas complicaciones logísticas se le suma el escándalo de los precios. La reventa oficial regulada por la FIFA alcanzó niveles prohibitivos, con valores que arrancan en los 8.500 dólares para las ubicaciones más altas y superan los 10.000 dólares en las preferenciales. Una locura total que contrasta con el furor que se vivió también en nuestro país, donde los pasajes de último momento desde Buenos Aires llegaron a cotizar por encima de los 4 millones de pesos.





















