Tras 18 días de intensa búsqueda, Jesica Contreras fue hallada en una gomería ubicada en la intersección de las calles Rouillón y Presidente Quintana. La aparición fue el resultado de un operativo conjunto entre la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía.
La última vez que su familia supo de ella fue a mediados de mayo, cuando la muchacha, de 35 años, le pidió a su hermana que cuidara a su hijo de 6 años. Minutos después, salió de su domicilio en Pasco y Ecuador vistiendo ropa ligera y llevando consigo únicamente una riñonera con sus documentos.
Durante las dos semanas de ausencia, sus allegados denunciaron haber recibido mensajes “extraños” desde el celular de Jesica, aunque en ningún momento les exigieron dinero ni aportaron datos sobre su paradero.
“Nos avisaron recién, está en la comisaría y aparentemente bien”, confirmó Barbie, sobrina de la mujer.






















