A cinco años de la histórica aprobación de la ordenanza de Alcohol Cero al volante, implementada el 8 de mayo de 2021, la Secretaría de Control de Rosario trazó un balance altamente positivo. La combinación de fiscalizaciones masivas y campañas de concientización logró quebrar una vieja conducta cultural en las calles de la ciudad.
El dato más contundente del informe oficial muestra que la relación entre los test realizados y los casos positivos se desplomó desde un 13% inicial a menos del 3% actual.
Para entender la magnitud del cambio hay que mirar hacia atrás: en 2014 la ciudad no superaba los 10.000 test anuales y la positividad rondaba el 15%. En 2018 se detectaron 2.080 positivos, número que comenzó a bajar al año siguiente justo antes del bache estadístico que significó la pandemia.
Al momento de sancionarse la ley en 2021, el índice de conductores con alcohol en sangre se ubicaba en el 13%. En 2022, primer año completo de aplicación de la norma, los positivos bajaron a 1.374, logrando perforar por primera vez el techo del 10%.

La explosión en la cantidad de operativos llegó en 2023, cuando se rompió la barrera de las 30.000 fiscalizaciones. Ese año se hicieron 32.145 controles con 1.406 casos positivos, fijando la tasa de positividad en un 4,37%.
Durante 2024 el crecimiento de los operativos fue exponencial: se ejecutaron 51.078 test de alcoholemia, detectando 1.207 conductores en falta. Esto significó una caída histórica del índice de positividad al 2,36%.
La tendencia de mantener el indicador por debajo del 3% se consolidó en 2025, año en el que se llevaron a cabo 52.321 controles con 1.323 casos positivos (2,52%).
El primer cuatrimestre de este 2026 ratifica el éxito de la medida. Sobre un total de 18.120 controles realizados entre enero y abril, se detectaron apenas 471 positivos, sosteniendo la positividad en un bajo 2,59%.
Menos heridos en las guardias y caída drástica de la mortalidad
El endurecimiento de los controles impactó de forma directa en el sistema de salud pública, registrando una sensible baja en el ingreso de heridos por siniestros viales a los hospitales de la ciudad.
Según datos de la Secretaría de Salud Pública, en el año 2022 las guardias municipales atendieron a 4.047 personas accidentadas en la vía pública, mientras que para el cierre de 2025 esa cifra retrocedió a 3.148 pacientes.
El dato más vital de la estadística oficial pasa por las vidas salvadas: hace una década Rosario registraba más de 90 fallecidos anuales por accidentes de tránsito, mientras que el año 2024 cerró con 27 decesos en efectores municipales, lo que representa una reducción del 70% en la mortalidad.
Finalmente, las autoridades destacaron el alivio que esto significa para el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA). Hace pocos años, las internaciones por siniestros viales representaban entre el 9% y el 10% del total; hoy, significan apenas el 5,2% de las personas asistidas.




















