Según detalló a Versión Rosario, el espacio funciona desde hace 38 años como una asociación civil sin fines de lucro y actualmente asisten unos 30 usuarios, lo que implica también el acompañamiento y contención de 30 familias que dependen directamente de su funcionamiento.
Tur destacó la importancia social y terapéutica que cumple la institución dentro de la comunidad y advirtió que el cierre del centro es prácticamente inevitable si no se regulariza la situación financiera en el corto plazo.
El principal problema que enfrenta Alas es la falta de pago por parte de las obras sociales. La institución depende de esos ingresos para sostener su funcionamiento cotidiano, pagar salarios y garantizar las prestaciones terapéuticas. Tur señaló que las deudas acumuladas son millonarias y vienen desde hace varios meses. En particular, remarcó la situación de Incluir Salud, organismo que mantiene pagos adeudados desde noviembre de 2025.
Actualmente, la deuda total ronda los 90 millones de pesos, una cifra que coloca a la institución al borde del colapso financiero. La coordinadora explicó que, si no ingresan los pagos correspondientes durante julio, en agosto Alas ya no podrá volver a abrir sus puertas.




















