La investigación por el avión cargado con cocaína que aterrizó en una zona rural de Villa Eloísa sumó un nuevo capítulo: la Justicia federal ordenó la captura de dos hermanos oriundos de Roldán, sospechados de integrar la estructura logística que esperaba la descarga de droga en territorio santafesino.
Según fuentes vinculadas a la causa, los acusados habrían participado en la coordinación de los vehículos que aguardaban la llegada de la aeronave, interceptada por Gendarmería en medio de un operativo realizado el martes por la tarde en campos cercanos a la ruta 178.
La avioneta, que provenía presuntamente desde Bolivia, transportaba entre 300 y 400 kilos de cocaína distribuidos en bolsos que quedaron esparcidos alrededor del avión tras la irrupción de los efectivos federales. Dos ciudadanos bolivianos —señalados como piloto y copiloto— fueron detenidos en el lugar.
La pesquisa apunta ahora a reconstruir la red local encargada de recibir el cargamento y garantizar su traslado. En ese marco, los investigadores identificaron a los dos hermanos de Roldán como presuntos integrantes del grupo que operaba en tierra. Ambos permanecían prófugos y eran intensamente buscados este miércoles.
Durante el procedimiento también se produjo una persecución sobre caminos rurales de la región. Dos camionetas utilizadas por los sospechosos aparecieron incendiadas en jurisdicción de Bustinza, mientras que un tercer vehículo logró escapar. Los investigadores sospechan que algunos de los ocupantes podrían haber resultado heridos durante la fuga.
El operativo dejó además a un gendarme herido, luego de haber sido atropellado por uno de los vehículos que intentaba escapar. El efectivo fue trasladado a un hospital de Cañada de Gómez y evolucionaba favorablemente.
La causa es seguida por fiscales federales especializados en narcotráfico, que investigan posibles vínculos entre esta organización y otras estructuras criminales vinculadas al tráfico aéreo de cocaína desde Bolivia y Paraguay hacia el centro del país.





















