Un inesperado procedimiento conjunto de la Policía Federal Argentina y la Dirección Nacional de Migraciones sacudió este mediodía el ´transito en la peatonal San Martín, entre San Luis y San Juan. Unos sesenta agentes irrumpieron en el corredor comercial para exigir documentación tanto a transeúntes como a los trabajadores de las tiendas de la zona, provocando momentos de fuerte zozobra e incertidumbre entre los circulaban por la zona del microcentro.
La redada, calificada oficialmente por los voceros gubernamentales como un “operativo de rutina para el control de permanencia” bajo el amparo de la Ley 25.871, derivó de inmediato en la retención preventiva de tres ciudadanos de nacionalidad china cuya situación migratoria comenzó a ser rigurosamente peritada.
A través de la cruza de datos con las bases de datos aduaneras de Ezeiza y el Registro Nacional de las Personas, los inspectores cruzaron datos de manera instantánea para detectar ingresos clandestinos o anomalías en las residencias legales.
El blindaje policial sobre el paseo peatonal incluyó también requisas directas dentro de los locales comerciales. Si bien los funcionarios aclararon expresamente que la intervención no perseguía infracciones a la ley de marcas ni el decomiso de mercaderías, la exhaustiva verificación de los antecedentes penales y los pedidos de captura locales encendieron las alarmas entre los comerciantes.
Aquellos extranjeros detectados en infracción documental quedaron de inmediato a disposición de los juzgados federales competentes de la Capital Federal.




















