El Senado de Santa Fe resolvió retirar del temario de este jueves el polémico proyecto de ley de cuidacoches. La iniciativa, que parecía marchar con viento en popa hacia su sanción definitiva, quedó congelada debido a fuertes cortocircuitos internos dentro del propio interbloque oficialista de Unidos.
Tras intensas negociaciones a contrarreloj entre los senadores y el Poder Ejecutivo, se decidió patear la discusión hacia adelante. La Cámara alta le otorgó preferencia para la próxima sesión, que se postergará recién hasta fines de julio debido al inminente receso invernal y a obras de remodelación programadas en el recinto.
El núcleo de la discordia radica en los cambios que Diputados le metió al texto original impulsado por el senador rosarino Ciro Seisas. Mientras la propuesta del Senado apostaba fuerte a la prohibición de la actividad mediante nuevas figuras contravencionales (con penas de trabajo comunitario y arresto para reincidentes), la Cámara baja suavizó la norma limitando las sanciones solo a las ciudades con ordenanzas restrictivas previas e incorporando un componente de inclusión social.
A pesar de que el oficialismo cuenta con los números necesarios para imponerse e insistir con su versión tras la última reforma constitucional, la falta de una postura uniforme obligó a abrir un compás de espera. Las próximas semanas de parate legislativo serán clave para ver si las terminales políticas de la coalición logran destrabar el conflicto y unificar un criterio definitivo.





















