Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló un fuerte impacto negativo en el mercado de trabajo tras la puesta en marcha de la reforma laboral. Durante el primer mes de vigencia de la nueva normativa, el sector privado registrado sufrió la pérdida de 7.603 puestos de trabajo.
La caída del empleo privado se suma a un escenario recesivo que ya arrastraba diez meses en terreno negativo. Según detalla el relevamiento, desde la asunción del gobierno de Javier Milei la destrucción total de empleo formal en el sector privado alcanza los 216.643 puestos, lo que representa una contracción del 3,4%.
La radiografía de la crisis: En términos globales, si se suman el sector privado, el estatal y el de casas particulares, la economía argentina perdió un total de 314.461 empleos registrados desde noviembre de 2023.
El documento del CEPA vincula de forma directa este desplome con la pérdida de derechos históricos para los asalariados. Entre las modificaciones más polémicas de la ley, se destaca el cambio en el régimen de horas extras, las cuales dejaron de abonarse para pasar a ser compensadas únicamente con horas de descanso, otorgando un mayor margen de decisión al empleador.
Finalmente, el impacto de la crisis laboral de marzo no se limitó al ámbito privado: el sector público registró la baja de 2.364 puestos, mientras que el personal de casas particulares sufrió la pérdida de 761 empleos formales en el mismo período.






















