La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, reclamó avanzar con una estrategia integral para abordar la problemática de los cuidacoches en Rosario y advirtió que ninguna ley ni ordenanza, por sí sola, alcanzará para resolver un conflicto que combina violencia, extorsión y fuerte vulnerabilidad social.
Según planteó, en los últimos días comenzaron conversaciones con distintas áreas del Estado y existe coincidencia en un punto central: no se puede permitir ninguna forma de violencia ni de extorsión en el espacio público. En ese marco, remarcó que si bien muchas de las personas involucradas atraviesan situaciones de calle, consumos problemáticos o adicciones, esa realidad no puede derivar en que los rosarinos deban naturalizar episodios de intimidación o agresión.
Schmuck señaló que el problema se volvió especialmente visible en algunos sectores de la ciudad donde la presencia de cuidacoches genera conflictos recurrentes. Entre las zonas más comprometidas mencionó Pichincha, el Paseo del Siglo, Puerto Norte, la costa central y avenida Pellegrini.
Para la titular del Palacio Vasallo, la respuesta no debe quedar limitada a proyectos normativos ni a debates formales en el Concejo o en la Legislatura, porque entiende que esas herramientas tienen un alcance acotado frente a un fenómeno de esta magnitud. A su juicio, la clave pasa por articular una política de gestión concreta entre el municipio, la provincia y las áreas de control y seguridad.
En esa línea, destacó que el Concejo ya recibió al secretario de Control municipal, Diego Herrera, y anticipó que en los próximos días también participará de esa mesa de trabajo Esteban Santantino, en representación del Ministerio de Seguridad de Santa Fe. El objetivo, explicó, es reunir en un mismo ámbito todos los proyectos e iniciativas vinculadas a los cuidacoches para discutir una respuesta coordinada.
Schmuck también cuestionó lo que definió como un intento de sacar rédito político de un problema grave que afecta a la ciudad. Consideró que Rosario necesita acuerdos y gestión antes que declaraciones altisonantes, y remarcó que el desafío exige consensos amplios más que posicionamientos pensados para la coyuntura electoral.
Así, desde la conducción del Concejo buscaron bajar el tono de la disputa política y poner el foco en una salida operativa. La posición de Schmuck es clara: el fenómeno de los cuidacoches no se resolverá con una norma aislada, sino con una intervención integral que combine seguridad, control y abordaje social.




















