La caída de la construcción y la industria registrada a nivel nacional encendió nuevas alarmas sobre el estado de la economía real. Sin embargo, desde el Gobierno de Santa Fe sostienen que la provincia logró amortiguar parte del impacto gracias a un fuerte plan de inversión en infraestructura y obras públicas.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, reconoció que la recuperación de la actividad todavía no se consolida y advirtió que el principal desafío sigue siendo la reactivación del consumo.
“Todavía falta que se reactive el consumo para que esa demanda vuelva a generar producción en las empresas. Hubo algunos indicadores positivos durante marzo, pero eso no significa que ya exista una recuperación sostenida”, señaló.
Según explicó, el Ejecutivo provincial continúa monitoreando la situación de los distintos sectores productivos y trabaja junto a empresas que atraviesan dificultades para facilitar herramientas financieras, líneas de crédito y mecanismos que permitan sostener la actividad.
Puccini destacó que la construcción es actualmente uno de los sectores más golpeados del país debido al freno de la obra pública nacional y a un contexto menos favorable para los desarrollos privados.
En ese escenario, remarcó que Santa Fe logró diferenciarse del resto de las provincias a partir de una política activa de inversión.
“En estos poco más de dos años de gestión se invirtieron cerca de 2.000 millones de dólares en obras públicas y proyectos articulados con el sector privado”, sostuvo.
El funcionario afirmó que esa estrategia tuvo un impacto directo sobre el empleo. De acuerdo con datos oficiales, Santa Fe lideró la creación de puestos de trabajo en la construcción entre diciembre de 2023 y febrero de 2026.
En ese período, la provincia sumó 2.657 nuevos empleos registrados en el sector. Muy por detrás aparecen Neuquén, impulsada por la actividad vinculada a Vaca Muerta, y Río Negro, también beneficiada por inversiones asociadas a los hidrocarburos.
“Los datos muestran que las herramientas anticíclicas funcionan. En un contexto económico difícil, la obra pública genera actividad, empleo y movimiento económico. Por eso creemos que debe ser entendida como una política de desarrollo y no como un problema”, concluyó Puccini.






















