La Universidad Nacional de Rosario quedó prácticamente sin actividad este jueves por el comienzo de un nuevo paro universitario de 48 horas que se extenderá hasta el viernes y tiene alcance nacional.
La medida reúne esta vez a docentes, trabajadores no docentes y también a la Universidad Tecnológica Nacional, por lo que el cese alcanza tanto a las actividades académicas como administrativas. En Rosario, la falta de personal impide incluso la apertura habitual de las facultades.
El secretario general de Coad, Federico Gayoso, señaló que el conflicto continúa sin modificaciones sustanciales y volvió a reclamar al Gobierno nacional el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
Según el dirigente gremial, las organizaciones llevan más de 300 días reclamando la implementación efectiva de esa normativa. La protesta de este jueves y viernes se suma a otras medidas realizadas durante las últimas semanas y profundiza el plan de lucha del sector.
Desde el gremio aseguran que el deterioro presupuestario ya no impacta solamente sobre los salarios. También advierten por docentes que abandonan cargos, profesionales que buscan otros trabajos para complementar sus ingresos y dificultades crecientes para sostener el normal funcionamiento académico.
La crisis económica alcanza además a los estudiantes. Coad señala que hay alumnos que pierden becas, reducen su carga de cursado o directamente abandonan sus carreras por dificultades económicas familiares.
La situación se siente especialmente entre quienes llegan a Rosario desde otras localidades. Frente al costo de mantener un alquiler, algunos estudiantes optan por viajar solamente los días en los que tienen clases prácticas o actividades presenciales indispensables y regresar luego a sus ciudades de origen.
El paro continuará durante toda la jornada del viernes y mantendrá sin actividad regular a las unidades académicas de la UNR, mientras el conflicto entre las universidades nacionales y el Gobierno permanece abierto.






















