Los ingresos del sector registrado arrancaron 2026 en retroceso y acumularon una baja real del 2% en el primer bimestre del año, de acuerdo con el análisis difundido por BAE Negocios. El deterioro se explicó por nuevas pérdidas frente a la inflación, en un escenario donde los sueldos formales ya encadenan seis meses consecutivos de caída en términos reales.
Según esa cobertura, desde la llegada del actual gobierno los salarios registrados acumulan una pérdida del 8,9% del poder adquisitivo, con un impacto especialmente fuerte sobre el empleo estatal. Ese dato marca que, aun cuando en algunos meses haya habido subas nominales, la aceleración de precios siguió erosionando la capacidad de compra de los trabajadores formales.
El informe señala además que el deterioro no se distribuyó de manera homogénea. Los empleados públicos fueron los más afectados dentro del universo registrado, lo que profundizó la distancia respecto de otros segmentos laborales y reforzó la presión sobre los ingresos del sector.
Así, el inicio del año dejó una nueva señal de fragilidad para los salarios formales: lejos de recuperar lo perdido, siguieron corriendo por detrás de la inflación y consolidaron una tendencia negativa que ya se extiende desde la segunda mitad del año pasado.





















