La preocupación por la situación financiera de municipios y comunas motivó una nueva convocatoria de intendentes de diferentes provincias, que volverán a reunirse para reclamar mayor asistencia y soluciones ante el freno de numerosas obras públicas financiadas por la Nación.
El encuentro reunirá a más de un centenar de jefes comunales de distintos signos políticos que comparten una misma preocupación: la reducción de recursos y el traslado de responsabilidades hacia los gobiernos locales.
Los intendentes sostienen que cada vez deben afrontar más demandas vinculadas a servicios esenciales, asistencia social, mantenimiento urbano y obras de infraestructura sin contar con financiamiento adicional.
La situación se agravó a partir de la suspensión de numerosos proyectos nacionales que habían sido licitados o iniciados durante gestiones anteriores y que hoy permanecen paralizados.
Los mandatarios locales también advierten que el deterioro económico incrementó la demanda de asistencia en barrios populares, lo que obliga a los municipios a destinar mayores recursos a políticas sociales.
Aunque existen diferencias partidarias, la mayoría coincide en que la discusión excede las cuestiones ideológicas y responde a la necesidad de garantizar el funcionamiento cotidiano de las ciudades.
La convocatoria buscará elaborar un documento conjunto para elevar a las autoridades nacionales y reclamar mecanismos que permitan reactivar obras estratégicas y compensar la caída de fondos que históricamente llegaban desde el Estado nacional.




















