Vecinos del fondo de barrio Piamonte, en la zona sudoeste de Rosario, volvieron a alzar la voz para denunciar las múltiples problemáticas que atraviesan desde hace años y que, según aseguran, continúan sin respuestas concretas. La falta de agua potable, los cortes de energía, el mal estado de las calles y la escasa presencia del Estado forman parte de una realidad que golpea a decenas de familias del sector.
En una recorrida realizada por VersiónRosario, Belén, vecina del barrio, explicó que una de las situaciones más urgentes se da con el suministro de agua. Según detalló, el barrio depende de un camión cisterna que, en teoría, debería ingresar dos veces por semana, aunque muchas veces los vecinos permanecen varios días e incluso semanas sin recibir abastecimiento.

“Cuando llueve la cuba no entra porque las calles están destruidas. Hay familias que estuvieron hasta un mes sin agua. Siempre hay una excusa y mientras tanto la gente sigue esperando”, relató una vecina.
Otro de los reclamos apunta a la energía eléctrica. Días atrás se quemaron cables en distintos sectores del barrio y los vecinos aseguran que aún no obtuvieron soluciones. También señalaron que personal de la Empresa Provincial de la Energía recorrió la zona, pero sin avanzar en una respuesta concreta debido a que gran parte del sector no cuenta con urbanización ni medidores domiciliarios.

La situación impacta especialmente en personas con problemas de salud. “Hay vecinos que necesitan conservar medicamentos en la heladera, familias con chicos y personas que dependen de equipos eléctricos. Sin luz se hace imposible”, expresaron.
A las dificultades por los servicios se suman los problemas de accesibilidad. Los vecinos del barrio denunciaron que muchas veces ambulancias, patrulleros y vehículos de aplicaciones de transporte evitan ingresar por el estado de las calles y la falta de iluminación.

“Si alguien se descompone tenemos que arreglarnos entre nosotros. Acá falta lo básico: agua, luz, calles en condiciones y seguridad”, señalaron durante la recorrida.
Frente a este escenario, los propios vecinos impulsan iniciativas solidarias para asistir a las familias del sector. A través de una asociación barrial y los propios vecinos, organizaron campañas para recaudar fondos con el objetivo de comprar materiales y mejorar parte de la infraestructura del barrio, como columnas, cables, entre otros elementos.
“Hace años que escuchamos promesas, pero seguimos esperando respuestas. Lo único que pedimos es poder vivir con servicios básicos y condiciones dignas”, concluyeron.




















