El Gobierno Nacional, a través de la Resolución 36/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), oficializó la adjudicación de la licitación de la Hidrovía Paraguay-Paraná. Las empresas Jan De Nul y Servimagnus operarán el corredor estratégico durante los próximos 25 años. La medida despertó el inmediato rechazo del diputado provincial Carlos del Frade (Frente Amplio por la Soberanía), quien calificó la decisión como un duro revés para el país.
“En la madrugada de este viernes, en medio de la cancha chica del mundial, la Argentina vuelve a perder por goleada en la cancha grande de la historia”, comentó sobre el manejo de la vía navegable troncal.
El legislador recordó que la concesión del dragado, balizamiento y peaje regresa a manos de la firma belga en sociedad con la empresa local de la familia Román, a quienes definió como “los zares de las grúas en la Argentina”, repitiendo el esquema privatista iniciado en 1995.

Además, Del Frade apuntó directamente contra la injerencia geopolítica en el río Paraná y el rol de las grandes potencias en el comercio exterior de la región. “Detrás de todo esto está el Comando Sur del ejército norteamericano, que dice para qué hay que dragar, cuánto hay que dragar y para qué intereses jugar”, disparó el diputado.
En ese sentido, alertó que la resolución del gobierno de Javier Milei abre la puerta para que el Paraná sea declarado un “bien común global”. Según el legislador, esto profundizará la extranjerización de las riquezas: “El 80% de las exportaciones salen por allí y todo va a estar direccionado a Estados Unidos con su empresa emblemática, que es Cargill”.


















