Un fuerte impacto institucional sacudió a las fuerzas de seguridad en el sur santafesino tras la detención de Danilo G., y Brian D., jefe y subjefe respectivamente de la División Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) en Venado Tuerto. El procedimiento se ejecutó durante las primeras horas de este martes mediante una serie de irrupciones a cargo de la Agencia de Control Policial (ex Asuntos Internos).
La magnitud del operativo incluyó un total de 13 allanamientos simultáneos distribuidos en cuatro fincas de Venado Tuerto, una propiedad en la localidad de General Lagos y otra en la comuna de Carreras. Durante las medidas judiciales, las fuerzas operativas secuestraron los teléfonos celulares de la totalidad de los efectivos que integran dicha brigada policial.
Las diligencias fueron impulsadas de manera conjunta por los fiscales provinciales Ana Belén Stampella y Luis Lagioia, en el marco de un Equipo Conjunto de Investigación (ECI) conformado entre el MPA y los fiscales federales Federico Reinares Solari, Daniel Ghiorzi y Rocío Estrada. El trabajo coordinado expone la gravedad de las sospechas que pesan sobre la cúpula de la brigada.
Aunque aún se aguarda el parte oficial que precise la calificación penal y los motivos que derivaron en las capturas, el hecho desató una profunda conmoción local. La causa salpica de lleno a la cúpula policial encargada, paradójicamente, de perseguir y desarticular la venta de estupefacientes a pequeña escala en el departamento General López.




















