El hallazgo se produjo en un sector conocido como “El Timbó Quemado”, aguas abajo de Puerto Reconquista, a considerable distancia del punto donde había sido visto por última vez el martes al amanecer. Personal que participaba del operativo fluvial localizó el cadáver y activó de inmediato los protocolos correspondientes.
Horas antes, la embarcación del empresario había sido encontrada a unos 25 minutos de navegación, pero en dirección opuesta al lugar donde finalmente apareció el cuerpo. Fuentes vinculadas al procedimiento indicaron que la diferencia podría explicarse por el desplazamiento natural provocado por la corriente tras varias horas en el agua.
Las circunstancias del hallazgo
Durante la primera inspección médica y las tareas de criminalística no surgieron indicios que permitan presumir la intervención de terceros. De manera preliminar, la causa de muerte fue atribuida a asfixia por inmersión.
El fiscal interviniente dispuso la entrega del cuerpo a la familia para su despedida, aunque no se descarta que pueda solicitarse una autopsia complementaria.
De acuerdo con la información recolectada en el lugar, el cuerpo presentaba una soga atada y una bolsa que podría haber contenido algún elemento de peso.
La reconstrucción de las últimas horas
Boschi había partido antes del amanecer desde la Guardería Amarras con la intención de dirigirse hacia Goya. No volvió a establecer contacto ni respondió llamados. Vestía jean, remera y llevaba colocado un chaleco salvavidas azul, que luego fue hallado sobre la embarcación.
Testigos señalaron que alrededor de las 5.55 fue visto navegando aguas arriba y, minutos después, su lancha fue observada desplazándose sin tripulantes. La embarcación —un Tracker Cargo de 6,20 metros con motor Yamaha de 115 HP— fue asegurada por un vecino en la zona del kilómetro 10.
La investigación continúa bajo la órbita judicial para determinar con precisión las circunstancias del hecho.




















