El Gobierno nacional logró en Diputados una victoria clave para su política de reducción de subsidios. Con apoyo de bloques aliados y gobernadores del norte, la Cámara baja aprobó la modificación del régimen de Zonas Frías, que recorta el universo de hogares beneficiados con descuentos en la tarifa de gas.
La votación terminó con 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones. La iniciativa ahora deberá ser tratada por el Senado, donde las provincias volverán a tener un rol determinante en la negociación.
El proyecto restringe la bonificación de hasta el 50% a la Patagonia, Malargüe y la Puna, y deja afuera a regiones que habían sido incorporadas en la ampliación de 2021, como zonas de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis y otras provincias.
Desde la Casa Rosada sostienen que los usuarios vulnerables podrán mantener la asistencia si se inscriben en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados. Según la Secretaría de Energía, el cambio implicaría un ahorro fiscal de $272.099 millones.
La oposición, en cambio, denunció que la medida implicará un fuerte aumento en las boletas de gas para millones de hogares y la calificó como un “tarifazo” encubierto.




















