Finalmente la familia de Micaela Albornoz, rosarina de 32 años que había desaparecido el pasado 24 de junio tras salir de su casa en barrio Villa Manuelita, fue hallada en las últimas horas. Dos hermanos y un primo de la joven la encontraron en la ciudad de Camboriú.
El reencuentro trajo paz, pero el cuadro con el que se toparon los familiares es sumamente complejo. Según relataron desde el entorno de Micaela, la joven se encuentra en un estado de alta vulnerabilidad, desorientada y con una pérdida severa de memoria al punto de no recordar a su propia hija.
“Está perdida, violenta. Pedimos urgentemente que un médico psiquiatra la evalúe; hace dos meses que está sobreviviendo”, expresaron con crudeza.
Ahora, la familia y su abogada iniciaron gestiones contrarreloj con el Consulado argentino para lograr una asistencia médica inmediata y coordinar los trámites de repatriación.
Mientras esperan que el Estado intervenga para traerla de vuelta a Rosario, sus seres queridos aguardan que la joven pueda estabilizarse para empezar a reconstruir qué fue lo que pasó durante todo este tiempo en territorio brasileño.





















