El paisaje de Puerto Norte comenzó a transformarse de manera definitiva tras el inicio de los trabajos de demolición de los antiguos silos de la ex-Unidad 1. A casi cuatro años de la aprobación de la normativa en el Concejo Municipal, las máquinas y robots de última tecnología ya operan sobre el predio ubicado en Gorriti y avenida Carballo. Según precisaron los desarrolladores del proyecto a cargo de la empresa Obring y Sancor Seguros, las tareas de derribo de la vieja estructura portuaria demandarán entre 90 y 120 días, paso previo indispensable para dar lugar a los primeros movimientos de suelo.
La cuenta de X “@Laterminalblog” compartió imágenes de la demolición del lugar con el siguiente posteo: “El antiguo silo de hormigón Unidad Nro.1 ex Faca de Puerto Norte, Rosario, está siendo demolido por un robot”.
El antiguo silo de hormigón Unidad Nro.1 ex Faca de Puerto Norte, Rosario, está siendo demolido por un robot. Allí se levantará un complejo inmobiliario con una torre de 60 pisos. pic.twitter.com/KzwoWVS0PP
— Cₗₐᵤdᵢₒ ₛcₐbᵤzzₒ (@Laterminalblog) August 1, 2026
Lo que se viene
El megaedificio, de unos 200 metros de altura, destronará a las torres Maui y se posicionará como la estructura más elevada de Rosario y la segunda del país, sólo superada por la Alvear Tower del barrio porteño de Puerto Madero. La inversión global demandará cerca de 130 millones de dólares y la generación de unos 3.000 puestos de trabajo directos e indirectos, además de una compensación económica de 6 millones de dólares para la ciudad por la plusvalía urbana.
El emprendimiento se desarrollará sobre un terreno de 1,7 hectáreas, de las cuales el 92 por ciento será destinado a espacio verde público con vista al río Paraná, equipado con estaciones aeróbicas, áreas de juegos y un mirador de acceso libre. En cuanto a la infraestructura edilicia, los primeros 20 niveles estarán destinados a oficinas corporativas, mientras que las 40 plantas superiores alojarán departamentos de alta gama, complementados con viviendas tipo dúplex sobre la barranca.
El diseño arquitectónico de la torre se completa con terrazas verdes, locales comerciales en planta baja, cuatro subsuelos de cocheras con capacidad para 750 vehículos y la factibilidad de incorporar una guardería náutica. De este modo, la emblemática postal de los silos abandonados empieza a quedar en el olvido para dar paso a una obra de escala nacional que busca consolidar el perfil de modernización en la franja ribereña.





















