El abogado Santiago Barbarach, que representa a un grupo de clientes afectados, contó en una entrevista con LT8 que son más de cien las personas que todavía no recibieron los vehículos que habían comprado en el local de avenida San Martín al 2600, mientras la firma avanza hacia un concurso preventivo de acreedores.
Según explicó Barbarach a LT8, el modo de trabajo de la agencia consistía en “tomar el usado y algún dinero con la promesa de un cero kilómetro”, con un plazo de entrega de alrededor de 40 días. El abogado, que patrocina a unos 30 clientes, aclaró que los atrasos no se limitan a una marca en particular —entre las involucradas mencionó a Baic, Volkswagen, Peugeot y Chevrolet—, sino que afectan a toda la operatoria de la empresa, que no es concesionaria oficial de ninguna terminal.
El problema central, remarcó el letrado en diálogo con LT8, es que muchos compradores ya entregaron su auto usado y parte del dinero, y en varios casos esos vehículos ya fueron transferidos a terceros, por lo que resulta imposible recuperarlos. Barbarach señaló además que las terminales automotrices no recibieron la documentación de compra correspondiente, lo que genera dudas sobre si los pedidos llegaron a hacerse: “Es muy difícil saber si hicieron el pedido, si van a entregarlos”, dijo.
De cara a lo que viene, el abogado adelantó a LT8 que, si se abre formalmente el concurso preventivo, los más de 100 acreedores deberán presentarse a verificar sus créditos, y que la vía de las cartas documento pierde sentido en ese escenario. También deslizó que el conflicto podría derivar en la Justicia penal, ya que “están llegando bastantes denuncias” y no descartó recurrir al Ministerio Público de la Acusación por presunta estafa, mientras el estudio intenta identificar a los nuevos dueños de los usados entregados para reconstruir el circuito de ventas.




















