La Luna se interpuso completamente entre el Sol y la Tierra y generó un breve período de oscuridad en distintas zonas de España. La totalidad comenzó poco después de las 20.26 en Galicia y Asturias y avanzó hacia el este hasta llegar a las Islas Baleares.
Miles de personas se reunieron en plazas, parques, miradores, balcones y azoteas para observar el fenómeno, aunque las nubes dificultaron la visibilidad en algunas regiones. Formentera fue el último punto del país en despedir el eclipse total, a las 20.33.58.
El acontecimiento también generó un fuerte movimiento en las rutas de acceso a las zonas donde podía observarse y se convirtió en tendencia en redes sociales. La NASA realizó además una transmisión en vivo desde Burgos que llegó a reunir a más de dos millones de espectadores, mientras distintas herramientas tecnológicas ayudaron a encontrar los mejores puntos de observación.






















