El colapso de un puente peatonal en avenida Circunvalación, provocado por el impacto de un camión que transportaba una excavadora, volvió a encender la disputa política por el estado de la traza y las responsabilidades sobre su conservación. Luego del siniestro, el senador provincial Ciro Seisas señaló a Vialidad Nacional como el organismo encargado de mantener los puentes y fiscalizar el tránsito pesado que circula por la arteria que rodea la ciudad.
El episodio ocurrió durante la tarde en la mano sur–norte de Circunvalación, entre bulevar Avellaneda y avenida Uriburu. De acuerdo a las primeras reconstrucciones, el camión superó la altura permitida y terminó derribando la estructura metálica y de hormigón. No se registraron personas heridas, ya que al momento del choque no pasaban peatones, pero la situación obligó a interrumpir por completo la circulación y desviar el tránsito por Ovidio Lagos.
Tras el impacto, Seisas insistió en que la avenida no puede quedar librada al azar. En ese marco, remarcó que a lo largo de los 30 kilómetros de Circunvalación existen diez puentes y advirtió que varios muestran signos de abandono o incluso vandalismo. “Ni los mantienen ni nos dejan mantenerlos a nosotros”, sostuvo, al tiempo que reclamó un esquema claro de intervención para prevenir episodios de mayor gravedad.
El legislador también recordó que desde abril de 2025 tramita un amparo en la Justicia Federal para exigir tareas elementales de mantenimiento sobre la traza, como desmalezamiento, reposición de luminarias y mejoras en la señalización. Según indicó, en los próximos días vence el plazo para que Vialidad Nacional informe ante el tribunal qué acciones realizó y cómo garantizará la continuidad de los trabajos.
En su planteo, Seisas enumeró una serie de fallas que —según aseguró— se repiten en distintos puntos de Circunvalación: cartelería descuidada, malezas que reducen la visibilidad, baches, sectores sin iluminación y, ahora, estructuras que pueden colapsar ante la falta de controles. Para el senador, la combinación de “desidia” y “errores de cálculo” en el tránsito pesado puede derivar en una tragedia si no se actúa con urgencia.
Más allá de que el choque no dejó víctimas, el hecho tuvo un fuerte impacto urbano. En los minutos posteriores se registraron demoras importantes y maniobras riesgosas de algunos conductores que intentaron retroceder o cambiar de carril para evitar el corte. Personal de tránsito y fuerzas de seguridad trabajaron para ordenar los desvíos y garantizar la seguridad en la zona afectada.
Mientras avanzan las tareas para remover los restos del puente y evaluar el estado general de la estructura, el episodio reabrió el debate sobre el deterioro de una vía clave para Rosario, por donde circulan a diario miles de vehículos, incluidos camiones de gran porte. Y, sobre todo, dejó una señal de alarma: el margen entre un incidente y una tragedia puede ser demasiado fino cuando la infraestructura y los controles no están a la altura.






















