Pampa Energía decidió cerrar la planta de caucho sintético que funciona dentro de su complejo petroquímico de Puerto General San Martín, una determinación que encendió las alarmas por el futuro de 130 trabajadores vinculados directamente con esa unidad productiva.
La medida supone además el final de la única fábrica que todavía producía este insumo en la Argentina. A partir de su paralización, la industria local del neumático y otros sectores que utilizan caucho sintético deberán depender completamente de las importaciones.
La planta forma parte de la histórica estructura de la ex PASA Petroquímica y durante décadas abasteció a diferentes fabricantes nacionales. Sin embargo, la caída de la actividad en el sector del neumático terminó deteriorando la viabilidad económica de la operación.
Uno de los factores que aceleró la decisión fue la reducción de la demanda de FATE, uno de los principales compradores de la producción elaborada en Puerto San Martín. La empresa fabricante de neumáticos atravesó durante los últimos meses una fuerte contracción, con recortes en sus niveles de fabricación y reducción de personal.
En Pampa Energía ya comenzaron a registrarse desvinculaciones entre los empleados que se encontraban fuera de convenio. Mientras tanto, persiste la incertidumbre entre quienes están alcanzados por la representación sindical.
La compañía evalúa la posibilidad de trasladar a parte del personal hacia otras áreas del complejo petroquímico. También comenzaron a circular versiones sobre la eventual implementación de retiros voluntarios, aunque hasta el momento no existe un acuerdo formal que garantice la continuidad laboral.
Ante la gravedad del conflicto, representantes de la empresa, los trabajadores y el Gobierno provincial fueron convocados a una audiencia en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe. El encuentro será determinante para conocer el alcance definitivo del cierre y las alternativas previstas para los empleados.
La paralización vuelve a golpear al entramado productivo del Cordón Industrial, donde todavía permanece el recuerdo del cierre de unidades pertenecientes a otras grandes compañías petroquímicas.
La decisión se conoció, además, mientras Pampa Energía avanza con inversiones de gran escala en otros puntos del país. La empresa concentra ahora buena parte de su estrategia en proyectos vinculados con Vaca Muerta, la producción de fertilizantes y el desarrollo energético.
El contraste genera preocupación en la región: mientras la compañía proyecta nuevos negocios de gran magnitud, una de las unidades industriales históricas de Puerto San Martín dejará de funcionar y decenas de familias esperan definiciones sobre su futuro laboral.
