Dicen que, mientras el intendente de la ciudad vecina a Rosario, acompaña a la Selección Mayor en el Mundial, en los grupos de WhatsApp oficiales habría aparecido un mensaje que no pasó desapercibido.
Según trascendió, el jefe comunal habría expresado su enojo por sentirse “desprotegido” frente a las críticas de un medio de comunicación, reprochando a su equipo la falta de respaldo y asegurando que nadie sale a defenderlo.
Lo que más comentarios habría generado, sin embargo, sería la aparente contradicción entre el reclamo y el contexto: mientras cuestionaría la falta de contención política, también estaría disfrutando de un viaje para alentar a la Selección Argentina.
En los corrillos del poder algunos se preguntarían si el momento elegido para exteriorizar ese malestar fue el más oportuno. Otros, más suspicaces, interpretarían que el mensaje podría esconder algo más que un simple descargo emocional.
Y una frase habría encendido las alarmas: la promesa de que, a su regreso, “uno por uno” los medios sentirían lo mismo que él dice haber padecido durante años. ¿Se trataría apenas de una expresión de bronca? ¿O anticiparía un cambio en la relación entre el Ejecutivo local y la prensa?
Por ahora, todo quedaría en el terreno de las versiones. Pero, como suele decirse en política, cuando un mensaje privado se vuelve público, pocas veces pasa inadvertido.





















