A poco más de cinco meses de la implementación de la nueva Ley de Seguridad Privada, el Gobierno de la provincia registró una disminución del 30% en las llamadas al sistema de emergencias 911 derivadas de alarmas fallidas o activaciones sin incidentes reales. Esta reducción equivale a 15.659 comunicaciones menos en comparación con el mismo período del año anterior, lo que representa una mejora significativa en la optimización de los recursos operativos de las fuerzas de seguridad.
La normativa apunta específicamente a reducir las falsas alarmas que saturaban el sistema de emergencias. Según datos oficiales, hasta fines de mayo de 2025 se habían contabilizado 48.610 llamados vinculados a alarmas de empresas de monitoreo privado, mientras que en el mismo lapso de 2026 la cifra descendió de manera notable a 32.951 de alertas de este tipo en todo el territorio provincial.
Al respecto, el subsecretario de Emergencias 911 de la Provincia, Pablo Polito, destacó el impacto directo de la medida en la operatividad policial y en la mejora de los tiempos de respuesta ante urgencias en la calle. El funcionario detalló que el tiempo promedio de atención pasó de 7 minutos y 15 segundos en 2025, a 6 minutos y 15 segundos en junio de 2026, logrando reducir un minuto clave para la atención de emergencias reales.
Por su parte, la subsecretaria de Articulación y Enlace con el Sector Privado, Karina Chumpitaz, valoró el trabajo coordinado con las empresas prestatarias del servicio. La funcionaria remarcó que la nueva regulación permitió establecer procedimientos mucho más eficientes para la validación de las alertas antes de que sean derivadas a la policía.
La Ley de Seguridad Privada fue aprobada por la Legislatura santafesina en noviembre de 2025. Su implementación reemplazó a una normativa que se encontraba vigente desde 1991, la cual había quedado completamente desactualizada frente al crecimiento, los avances tecnológicos y la transformación que experimentó el sector en las últimas décadas.





















