La restauración del Monumento a la Bandera volvió a moverse después de otro freno por falta de fondos: Nación cedió la potestad sobre la obra y Santa Fe quedará a cargo de la etapa final. El contratista aceptó formalmente el traspaso y la provincia absorberá la deuda acumulada, con la intención de reactivar los trabajos hacia el 25 de marzo y completar el 28% que todavía falta para terminar la rehabilitación del emblema rosarino.
La decisión llega tras una nueva paralización registrada el 2 de marzo, cuando la empresa volvió a detener tareas por la abultada deuda que mantenía el Estado nacional. Con este cambio, la expectativa oficial es que el gobierno santafesino pueda concluir las obras y sostener el objetivo de llegar con el Monumento en condiciones para el 20 de junio.
El proyecto arrastra una historia larga de anuncios, interrupciones e incumplimientos. Según repasa la nota, el proceso de puesta en valor lleva al menos doce años atravesado por promesas inconclusas de distintos gobiernos nacionales. Hubo compromisos asumidos en 2015, convenios firmados en 2016, nuevas promesas en 2018 y 2020, y otro acuerdo en 2024 para que Nación volviera a financiar la recuperación. Ninguna de esas instancias logró cerrar la obra.
El último intento de reactivación se había dado en febrero de 2025, después de un año de parálisis. Sin embargo, el esquema volvió a trabarse por la falta de pagos. En ese contexto, la salida encontrada fue que la provincia tome el mando de la etapa pendiente, desdibujando el esquema de financiamiento compartido que se había planteado meses atrás entre Santa Fe y la administración nacional.
La expectativa ahora está puesta en que el cambio de jurisdicción permita terminar una intervención que debía haber estado concluida en enero y que se convirtió en una postal de demoras crónicas. Esta vez, la apuesta es que el cierre de la obra quede definitivamente en manos santafesinas.




















