El intento de devolverle vida comercial a La Favorita llegará oficialmente a su fin el próximo 30 de junio. Los últimos locales que permanecían abiertos dentro del emblemático edificio del centro rosarino confirmaron que dejarán de operar antes de finalizar el mes.
La salida de los comerciantes marca el cierre definitivo de un proyecto que había despertado expectativas cuando se anunció la recuperación parcial del histórico inmueble, considerado durante décadas uno de los símbolos del comercio de Rosario.
La crisis se aceleró durante los últimos meses con la salida progresiva de locatarios y la imposibilidad de alcanzar niveles de actividad que permitieran sostener el esquema comercial previsto originalmente.
La decisión impacta sobre uno de los edificios más representativos del centro rosarino, cuyo futuro vuelve a quedar rodeado de incertidumbre mientras propietarios y operadores analizan posibles alternativas para los próximos años.
El cierre total pondrá fin a una experiencia que buscó recuperar un ícono urbano, pero que no logró consolidar un flujo comercial suficiente para garantizar su continuidad.





















