La madre del niño, Fabiana, fue quien dio a conocer el caso y su relato partió el corazón a quienes lo escucharon en diálogo con los móviles televisivos y radiales que se hicieron presente en la puerta de la institución.
Fue durante un momento cotidiano cuando Fabiana descubrió lo que le estaba pasando a su hijo. Mientras lo bañaba y le enjabonaba la zona íntima, el nene experimentó un dolor físico que lo llevó a contar lo que había vivido. Hacía días que el pequeño no comía, una señal de alarma que la mamá no podía explicarse hasta ese momento.
El acusado, según relató la madre, amenazaba al nene con un palo para que no hablara en su casa. El niño también había intentado contarle algo a su maestra en el jardín, pero su relato no fue atendido.




La denuncia y la decisión de ir al jardín
Fabiana realizó la denuncia formal ante la Fiscalía de la Mujer, donde le indicaron que debía esperar el avance de la investigación. Ante la impotencia y la urgencia de lo que su hijo había vivido, decidió no quedarse de brazos cruzados: junto a otros familiares y padres se presentó en la puerta del jardín a exigir justicia. “No podía esperar más después de todo esto que estábamos pasando. Vinimos a hacer justicia por mano propia” dijo Fabiana visiblemente conmocionada por la situación que les tocaba vivir.
El enfrentamiento con la policía derivó en el uso de balas de goma para dispersar a los manifestantes. El portero fue retirado del establecimiento por una puerta lateral por la policía y fue detenido.





















