Uno de los terrenos más extensos y desaprovechados de la ribera rosarina podría cambiar de destino. Se trata de la ex Zona Franca de Bolivia, un predio de aproximadamente 33.000 metros cuadrados ubicado frente al río Paraná que desde hace años permanece sin actividad y con acceso restringido para la mayoría de los vecinos.
La iniciativa fue presentada en el Concejo Municipal por el concejal de La Libertad Avanza, Juan Pedro Aleart, y propone reconvertir el sector en un espacio destinado a actividades turísticas, gastronómicas, culturales y recreativas, con participación predominante de capitales privados y acceso público garantizado a la costa.

El proyecto plantea declarar el área como un sector estratégico para el desarrollo urbano y busca integrarla al entorno del Parque Manuel Belgrano. Entre los usos previstos aparecen locales gastronómicos, espacios culturales, propuestas deportivas, parques temáticos, paseos comerciales a cielo abierto y centros de entretenimiento familiar. El desarrollo de viviendas quedaría expresamente excluido.
La ex Zona Franca de Bolivia ocupa una franja ribereña de unos 553 metros de extensión y un ancho promedio de 60 metros, características que la convierten en uno de los sectores con mayor potencial de transformación dentro del frente costero rosarino.

La propuesta también establece que las inversiones privadas deberán ser el principal motor económico del proyecto. Por su parte, la intervención estatal quedaría limitada a obras de infraestructura general, accesibilidad, seguridad, integración urbana y servicios básicos.
Uno de los puntos centrales del texto es la preservación del acceso libre y gratuito al río. Además, contempla la protección de las visuales hacia el Paraná y la prohibición de barreras físicas permanentes que impidan el uso público de los espacios ribereños.

La iniciativa prevé además la realización de estudios ambientales, hidráulicos, urbanísticos y de movilidad antes de avanzar con desarrollos de gran escala. También incorpora mecanismos de transparencia para la publicación de permisos, concesiones, licitaciones e informes técnicos, junto con instancias de participación ciudadana para los proyectos de mayor impacto.
La propuesta abre un nuevo debate sobre el futuro de los terrenos ociosos ubicados frente al Paraná y sobre el equilibrio entre inversión privada, acceso público y desarrollo urbano en una de las zonas con mayor potencial de Rosario.





















