Esta vez el clima político es diferente: la presentación de la declaración jurada del funcionario, con activos no declarados previamente, encendió las alarmas incluso dentro del propio oficialismo.
La sesión incluirá seis pedidos de interpelación que pueden derivar en un voto de censura, un mecanismo que le otorga al Congreso la capacidad de remover al funcionario con la mayoría absoluta de ambas Cámaras. Sin embargo, el camino no es directo: los proyectos no tienen dictamen de comisión, por lo que la oposición deberá aprobar primero un emplazamiento a las comisiones de Asuntos Constitucionales y Poderes, Peticiones y Reglamento, ambas controladas por La Libertad Avanza.
La declaración jurada que cambió el escenario
El detonante del nuevo impulso fue la incorporación tardía de activos en la declaración jurada de Adorni. El jefe de Gabinete incluyó USD 300.000 originados en inversiones realizadas con Bitcoin entre 2013 y 2018, con una inversión inicial de USD 200 mil, activos que previamente no había declarado.
El propio Adorni había asegurado ante Diputados que había cumplido con todas sus obligaciones legales y que nunca había existido ocultación alguna. La presentación de esos activos días después contradijo esa afirmación en público. “Acá el problema es que Adorni nos mintió en la cara”, reconoció un diputado aliado del oficialismo, advirtiendo que su espacio consideraría tomar distancia.
Las grietas dentro del oficialismo
Patricia Bullrich fue la primera en tomar distancia, y el PRO publicó un comunicado oficial donde calificó las omisiones de Adorni como “una falta grave” y afirmó que “un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo”.
Entre los que firmaron el pedido de sesión figura el cordobés Carlos Gutiérrez, diputado que responde al gobernador Martín Llaryora, quien no atraviesa su mejor momento con la Casa Rosada tras la media sanción para derogar Zonas Frías.
La estrategia de Adorni para descomprimir
En un intento por bajar la presión sobre sus aliados, Adorni adelantó que en julio se presentará en el Senado para brindar su informe de gestión, tal como establece la Constitución. El movimiento busca mostrar predisposición institucional y quitarle argumentos a quienes piden su presencia urgente en el Congreso, aunque no resuelve el fondo de la cuestión patrimonial.




















