La inseguridad volvió a encender la alarma entre los vecinos de barrio Sarmiento, en la zona norte de Rosario, luego de un violento robo a un comercio que quedó registrado por las cámaras de seguridad y generó un fuerte reclamo por mayores medidas de prevención.
Según relataron vecinos y comerciantes, el delincuente que ingresó al local habría utilizado una motocicleta que minutos antes había sido robada en la zona y que también habría sido empleada para cometer otros hechos delictivos en el barrio.
Alejandro Dino, referente barrial, sostuvo que la secuencia comenzó con el robo de una moto en Maciel al 700, cerca de la esquina con bulevar Rondó. Posteriormente, señaló, se registró otro hecho en Verón de Astrada al 500 y finalmente los delincuentes llegaron hasta el comercio donde ocurrió el asalto que desató la indignación de los vecinos.
“Lo que terminó de preocupar a todos fue que, según quienes estaban dentro del local, el ladrón cargó el arma y la tenía lista para disparar. Podría haber terminado en una tragedia”, expresó Dino.
El dirigente barrial reclamó una mayor presencia policial y pidió que los operativos no se concentren únicamente sobre las avenidas principales.
“Necesitamos más patrullajes, policías caminando por las calles internas del barrio y no solamente por Rondó o Sorrento. Estamos a apenas unos 150 o 200 metros de la Comisaría 10ª y, sin embargo, estos hechos siguen ocurriendo”, afirmó.
Dino también sostuvo que los robos se incrementaron de manera sostenida durante los últimos meses y que los delitos ya no se limitan a motocicletas o comercios.
“Hay un crecimiento muy importante de robos de picaportes, medidores y distintos elementos de las viviendas. Si esto sigue así, estamos a un paso de volver a sufrir ingresos por los techos como ocurrió hace algunos años”, advirtió.
En ese contexto, valoró además la restitución del recorrido de la línea roja del 140, al considerar que permite que muchos estudiantes ya no deban caminar largas cuadras hasta avenida Sorrento para tomar el colectivo, aunque insistió en que la seguridad sigue siendo la principal preocupación del barrio.
Los vecinos solicitaron a las autoridades provinciales y municipales reforzar la prevención para evitar que la escalada delictiva continúe agravándose.
