Los comercios de cercanía atraviesan un escenario cada vez más complejo. Desde la Unión Almacenera de Rosario señalaron que el consumo continúa debilitándose y advirtieron que el aguinaldo perdió el efecto dinamizador que históricamente tenía sobre las ventas.
El referente de la entidad, Juan Milito, explicó a VersionRosario que el ingreso adicional que reciben muchos trabajadores durante junio y julio ya no se utiliza para realizar compras extraordinarias, planificar vacaciones o adquirir electrodomésticos, sino que se destina principalmente a cancelar deudas acumuladas y cubrir gastos cotidianos, especialmente alimentos.
Según describió, los comerciantes perciben un deterioro constante del poder adquisitivo de los consumidores. “La gente nos dice que el sueldo alcanza cada vez menos. El aumento de los servicios, las tarifas de luz y gas, los alquileres y otros gastos fijos reducen cada vez más el dinero disponible para comprar alimentos”, sostuvo.
Milito indicó que esa situación se refleja con claridad en los almacenes de barrio, donde hacia el cierre de cada mes disminuye notablemente la cantidad de clientes y se reducen las compras.
Otro de los problemas que preocupa al sector es el incremento de la morosidad en el sistema financiero. El dirigente explicó que cada vez son más los consumidores que intentan pagar con tarjeta de crédito y descubren que el banco les bloqueó el plástico por falta de pago.
“Nos encontramos con personas que tienen empleo formal y, aun así, llegan a la caja convencidas de que pueden pagar con tarjeta, pero se enteran en ese momento de que fue bloqueada por la acumulación de deuda”, relató.
Desde la entidad sostienen que esta combinación de menor poder de compra, aumento del endeudamiento familiar y caída del consumo configura uno de los escenarios más complejos para los pequeños comercios en los últimos años y advirtieron que todavía no se observan señales claras de recuperación en las ventas.



















