Este viernes se llevó a cabo la audiencia imputativa contra los ocho integrantes de una banda narco que fueron detenidos esta semana en la ciudad de Vera, en el norte santafesino, por estar vinculados al hallazgo de una avioneta con 442 kilos de cocaína que viajaba desde Bolivia. El grupo delictivo estaría ligado a Sebastián Marset, un particular narcotraficante uruguayo, que fue jugador de fútbol profesional y hasta compró clubes, detenido en Estados Unidos.
Los fiscales Matías Scilabra y Diego Iglesias, de la PROCUNAR, fueron los responsables de detallar el recorrido de la causa ante el juez Eduardo Rodrigues Da Cruz. En su presentación, los investigadores expusieron que la droga incautada valía 15 millones de dólares.
Scilabra dijo que la investigación, que llevó más de un año, contó con la colaboración de la DEA (Drug Enforcement Agency) de Estados Unidos, quien aportó datos que terminaron siendo clave para lograr las detenciones y la incautación del material estupefaciente.

Además, reveló que el seguimiento a la banda narco les permitió detectar que el vuelo debía producirse antes, pero se postergó varias veces por las lluvias en el norte provincial.
“Esta es una organización narcocriminal de gran envergadura y presencia internacional, de la que apenas detuvimos ocho integrantes. Este grupo está vinculado a Sebastián Marset, de nacionalidad uruguaya y recientemente detenido en Bolivia, preso hoy en Estados Unidos tras la captura por parte de Interpol”, comentó a su turno el fiscal Iglesias.
Y agregó: “Acá sabemos que existe vínculo con él porque este cargamento era manejado por José Pedro “Pepo” Rojas Velasco, asesinado en abril pasado en Santa Cruz de la Sierra”.
Iglesias describió al argumentar el peligro de fuga de los detenidos y la necesidad de dictar la prisión preventiva: “Hubo un tránsito aéreo irregular (TAI) circulando de manera ilegal por los cielos de la Argentina. Y al ser detenidos, a los encartados se les encontró además de la droga, aparatos de tecnología. Dos de ellos son de nacionalidad boliviana y tenían fraguado el número de matrícula de la avioneta. Entraron de manera ilegal al país y si no hubiese intervenido el personal de la Policía Federal, también se hubiesen fugado de la Argentina”.
“Por las características de la pista clandestina, también resulta claro que tenían conocimiento del terreno y que cuentan como organización con una importante capacidad económica: tan sólo en este procedimiento, se podría nombrar el valor de 2 millones de dólares de los más de 400 kilos de cocaína, valor que podría llegar a 15 millones si es que podían poner en otro continente”, argumentó el investigador judicial.




















