Un violento accidente ferroviario conmocionó este domingo al sur de España, cuando dos trenes de alta velocidad protagonizaron una colisión que dejó un saldo fatal y numerosos heridos. El siniestro ocurrió en la provincia de Córdoba, cerca de la localidad de Adamuz, y obligó a desplegar un masivo operativo de rescate en la zona.
Según las primeras reconstrucciones, uno de los trenes habría descarrilado e invadido la vía contraria, lo que derivó en el choque con otra formación que circulaba en sentido opuesto. La escena fue descripta como caótica: vagones dañados, pasajeros atrapados y dificultades para acceder a ciertos sectores por el estado de la estructura tras el impacto.
Las autoridades informaron que el número de víctimas fatales se incrementó con el correr de las horas, mientras que varios heridos quedaron internados, algunos de ellos en estado delicado. Los equipos de emergencia trabajaron contrarreloj para evacuar a los pasajeros y asistir a los lesionados, en un operativo que incluyó ambulancias, bomberos y fuerzas de seguridad.
El accidente también provocó la suspensión de servicios y alteraciones en la conectividad ferroviaria entre ciudades, con cancelaciones y reprogramaciones. En paralelo, se abrió una investigación para determinar qué falló en un corredor de alta velocidad que, en teoría, cuenta con estrictos protocolos de seguridad y control.
Mientras continúan las tareas de identificación y asistencia a familiares, el país sigue con atención la evolución de los heridos y las conclusiones preliminares sobre las causas de una tragedia que golpea de lleno a uno de los sistemas ferroviarios más modernos de Europa.






















