Rosario atravesó en las últimas horas un período de intensa inestabilidad climática, tal como había anticipado el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) con su alerta amarilla por tormentas.
“Los eventos de viento se están volviendo más frecuentes y más extendidos en el tiempo. No siempre llueve mucho, pero las ráfagas generan igual o más daño en el arbolado y el tendido aéreo”, señaló Gonzalo Ratner, director de la Dirección General de Gestión de Riesgos y Protección Civil.
El sábado se observaron los picos de viento más significativos:
15:51 – Ráfaga del sector Este, 48 km/h.
16:20 – Ráfaga del ESE, 54 km/h.
17:04 – Ráfaga del Este, 59 km/h.
18:25 – Ráfaga del ENE, 59 km/h.
20:13 – Ráfaga del Este, 44 km/h.
Durante todo el sábado no se registraron milímetros acumulados de lluvia, según datos oficiales. Ya en la madrugada del domingo, el SMN informó sólo 0,5 mm de precipitación acumulada hasta las 3, mientras que a las 6:23 se midió otra ráfaga del sector Este a 44 km/h.

Unos 60 reclamos ingresados al 103:
-30 casos por árboles o ramas caídas.
-20 reclamos por cables o columnas en riesgo.
-8 reportes de desprendimientos, voladuras o hundimientos estructurales.
-1 anegamiento transitorio.
Entre los hechos más relevantes se registró la caída de un árbol sobre la calzada en Sarmiento al 2600, reclamo ingresado a las 18:07, lo que obligó a cortar parcialmente la circulación hasta su remoción. Por otra parte, una señalética urbana en Francia y Carballo quedó en riesgo de desprenderse, y personal municipal trabajó en el aseguramiento de la estructura.
Aunque el temporal no dejó importantes precipitaciones, las ráfagas persistentes y los vientos cambiantes provocaron numerosas intervenciones preventivas y de despeje. Desde Protección Civil remarcaron que la saturación de estructuras y la fatiga del arbolado continúan siendo factores de riesgo ante eventos meteorológicos de este tipo.






















