La relación entre la provincia de Santa Fe y el gobierno nacional empezó a mostrar señales de mayor entendimiento, y ese cambio ya empieza a traducirse en negociaciones concretas. Tras el acuerdo firmado entre la Anses y la gestión de Maximiliano Pullaro por parte de la deuda previsional, ahora avanzan las conversaciones para transferir a la provincia distintos bienes del Estado nacional y, en lo inmediato, para concretar la cesión de la ruta nacional A012.
En la Casa Gris consideran que el convenio por el cual Nación se comprometió a pagar $120.000 millones en 12 cuotas constituye mucho más que un alivio financiero: lo leen como un punto de inflexión en el vínculo político entre ambas administraciones. En ese marco, la expectativa está puesta en que Javier Milei firme en las próximas horas el decreto que habilite a Santa Fe a hacerse cargo de la A012, una traza clave para el movimiento logístico del Gran Rosario y una de las mayores preocupaciones de la provincia por su estado de deterioro.
La A012 ocupa un lugar central en la estrategia provincial para ordenar y mejorar los accesos a los puertos del cordón industrial. Se trata de un corredor vital que conecta el área metropolitana con varias rutas nacionales y que cada año soporta una enorme presión por la circulación de camiones vinculados a la cosecha. Para la gestión santafesina, tomar el control de esa ruta es un paso indispensable si quiere avanzar con su megaproyecto vial para descomprimir el tránsito pesado y mejorar la infraestructura portuaria.
Pero la agenda abierta con Nación va más allá de ese corredor. Pullaro también busca que parte del stock de deuda previsional que la Casa Rosada mantiene con Santa Fe pueda cancelarse a través de la transferencia de propiedades nacionales, especialmente en Rosario. Según el artículo, entre los activos en negociación aparecen terrenos en Puerto Norte, inmuebles ferroviarios, edificios del Correo, la sede del Ejército ubicada en Sarmiento y 9 de Julio y desarrollos inconclusos del programa Procrear, como el de avenida Rondeau al 2900.
En el entorno del gobernador ven en esa posibilidad una oportunidad doble: por un lado, compensar parte de una deuda que la provincia calcula en torno a los $2 billones; por otro, recuperar activos estratégicos para reactivar proyectos urbanos hoy paralizados. La apuesta oficial es que esos bienes permitan destrabar intervenciones importantes para Rosario, sobre todo en zonas de alto valor territorial y con potencial de transformación.
Las negociaciones políticas se aceleraron en las últimas horas. Después de firmar el convenio con Ansés en el Ministerio de Capital Humano, Pullaro permaneció en Buenos Aires para mantener reuniones con el ministro del Interior, Diego Santilli, y con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. En la nota se menciona también el papel de la diputada nacional Gisela Scaglia como una de las figuras que ayudan a aceitar el vínculo entre Santa Fe y la administración libertaria.
De todos modos, todavía quedan pasos sensibles por resolver. Además de acordar el valor real de los inmuebles a transferir, la provincia necesita que Nación firme otro decreto fundamental: el que autorice el crédito por US$150 millones aprobado hace más de un año por la CAF para financiar la reparación y ampliación de la red de accesos portuarios del Gran Rosario. Sin esa validación formal, el desembolso no puede concretarse.
Así, Santa Fe apuesta a convertir esta nueva etapa de diálogo con la Casa Rosada en resultados concretos. En el corto plazo, la cesión de la A012 aparece como el gesto más inminente. Más atrás, aunque no menos importante, asoma la posibilidad de que Nación empiece a saldar parte de su deuda con la provincia a través de tierras, edificios y desarrollos que podrían modificar el mapa urbano de Rosario.





















