La desaceleración de la economía nacional ya empezó a sentirse con fuerza en las cuentas de Santa Fe. El ministro de Economía provincial, Pablo Olivares, advirtió que los recursos que llegan por coparticipación federal registraron una caída del 8% en términos reales durante el primer bimestre del año, un retroceso que atribuyó principalmente al enfriamiento del consumo y de la actividad, con impacto directo sobre el IVA, el principal termómetro de la recaudación.
“Como dato síntesis, la recaudación por coparticipación de la provincia en el primer bimestre ha estado ocho puntos de caída en términos reales, es decir, por debajo de la inflación. Ocho puntos es muy significativo”, señaló Olivares en diálogo con VersiónRosario.
El IVA como señal del freno económico
Para el ministro, la composición de la recaudación nacional permite entender la magnitud del fenómeno. “Cuando uno hace la descomposición, principalmente la caída se ve en IVA, por lo cual es el mejor reflejo de que es la actividad económica nominal lo que está empujando esta desaceleración o esta caída en términos reales”, explicó.
Olivares agregó que la recaudación provincial también muestra un comportamiento similar, aunque “de menor significación”, pero con el mismo perfil: un freno general que excede a Santa Fe y responde a un cuadro nacional.
“Estamos en una etapa donde algunas variables muestran señales de previsibilidad, especialmente la inflación, pero todavía no se ve una recuperación económica que acompañe ese proceso”, sostuvo.
Qué puede hacer la Provincia “fronteras adentro”
El ministro reconoció que la Provincia no tiene herramientas para revertir un ciclo económico nacional, pero sí margen para amortiguar el golpe. En ese sentido, destacó las políticas de alivio fiscal incluidas en la ley tributaria provincial, que ya empezaron a usarse en distintos sectores.
Entre los mecanismos mencionó deducciones de Ingresos Brutos vinculadas a la creación de empleo, descuentos asociados al costo de la energía y bajas de alícuotas en determinadas actividades. “Es una manera de colaborar desde la Provincia en un contexto complejo, bajando impuestos y acompañando a quienes invierten o generan empleo”, afirmó.
A ese paquete se suman programas de financiamiento impulsados por el Ministerio de Desarrollo Productivo y la articulación con el Ministerio de Trabajo para atender situaciones vinculadas al empleo y a la continuidad de empresas.
Obra pública como ancla anticíclica
Olivares marcó que el principal instrumento “anticíclico” de Santa Fe hoy es la decisión de sostener la inversión pública. Mientras en gran parte del país la obra pública nacional quedó paralizada, la administración santafesina busca mantener una agenda activa de ejecución y finalización.
“Medida muy importante, y tal vez eso tenga un componente anticíclico, es la fuerte continuidad de la inversión pública, principalmente de la obra pública”, definió. Y vinculó esa estrategia con el mercado laboral: “Si Santa Fe ha tenido una menor disminución de empleo que a nivel nacional, tiene que ver con la apuesta que hacemos a la inversión pública”.
Como ejemplo, mencionó obras que ya se concretaron y entraron en funcionamiento, como el tercer carril en los primeros 15 kilómetros de la autopista Rosario–Santa Fe, además de intervenciones en ejecución dentro de Rosario.
Alivio fiscal, inversión y paritarias
Pese a la caída de recursos, Olivares sostuvo que la Provincia mantiene la decisión de sostener políticas de alivio, obra pública y funcionamiento del Estado. En esa línea, indicó que Santa Fe busca garantizar aumentos salariales y servicios clave como salud, seguridad y educación, mientras sigue de cerca la evolución de la recaudación nacional.
“Lo que estamos siendo expectantes es que luego de un programa de estabilización se dé una recuperación económica, pero todavía se está haciendo esperar”, concluyó.



















