La propuesta además incluya la convocatoria a una mesa conjunta con el Ministerio de Desarrollo Productivo, en el marco del conflicto por el cierre de la planta de caucho sintético que Pampa Energía opera en San Lorenzo.
La decisión se tomó durante una nueva audiencia realizada en la sede local del Ministerio de Trabajo, que se desarrolló en un clima de fuerte tensión y estuvo acompañada por una movilización de trabajadores frente a la cartera laboral, en Ovidio Lagos y San Lorenzo. Uno de los principales resultados del encuentro fue el compromiso asumido por el Ministerio de Trabajo de conformar una mesa conjunta con Desarrollo Productivo para abordar el conflicto no solo desde lo laboral, sino también desde una perspectiva industrial.
Brizuela remarcó el carácter estratégico de la planta para la economía provincial y nacional: “No estamos defendiendo solamente una fuente de trabajo; estamos defendiendo una producción estratégica que abastece a la industria nacional y que tiene un enorme impacto sobre el desarrollo del Cordón Industrial”, sostuvo. El dirigente sindical aclaró que la decisión de cesar la producción es exclusiva de la empresa, aunque consideró que el Estado provincial tiene la responsabilidad de intervenir cuando está en juego una actividad clave: “La Provincia tiene la responsabilidad institucional de defender el trabajo y la producción cuando está en riesgo una actividad estratégica para Santa Fe y la Argentina”, afirmó, y planteó que la mesa de trabajo debe convertirse en el ámbito para construir las condiciones que eviten el cierre.
El titular del SOEPU también cuestionó la falta de fundamentos públicos de la empresa para justificar la decisión, al señalar que hasta el momento no se conocieron estudios técnicos, económicos o productivos que expliquen la clausura. Además, advirtió que la planta integra un complejo petroquímico compuesto por cuatro plantas interdependientes, por lo que cualquier modificación en su funcionamiento requiere evaluaciones técnicas, ambientales y de seguridad que contemplen los riesgos para los trabajadores, las instalaciones y la comunidad.
Para el gremio, el conflicto excede el futuro puntual de la fábrica de caucho sintético y abre una discusión más amplia sobre la preservación de la industria nacional. Brizuela ratificó que el sindicato continuará impulsando todas las herramientas gremiales e institucionales disponibles para impedir el cierre, mientras la conciliación obligatoria seguirá vigente hasta la próxima audiencia, fijada para el 11 de agosto, fecha en la que se espera conocer los avances de la mesa de trabajo comprometida por el Gobierno provincial.
