La Cooperativa de Pescadores Siglo XXI, que trabaja sobre el arroyo Ludueña, denunció que la empresa Obring, concesionaria del Parque Recreativo Ludueña, se apropió de un paseo que debería ser de libre acceso y lo cerró al público. Según el planteo, el pliego de concesión establece con claridad que se trata de un espacio abierto, pero en la práctica se montó una “garita” que restringe el paso e incluso impide circular y pescar en la zona.
El reclamo se reactivó tras un episodio ocurrido el domingo, que para los pescadores funcionó como una prueba concreta de la situación. Osvaldo Lobato, referente de la cooperativa, relató a VersiónRosario que una pareja que se acercó en moto quiso utilizar el paseo y fue frenada en el ingreso. “Nos preguntaron si podían pasar por el paseo público. Les dije que sí, que no había problema. A los tres o cuatro minutos volvieron y nos contaron que en la garita no los dejaron pasar. Les dijeron que no está permitido pescar ni transitar por el lugar”, contó.
Para Lobato, la situación excede un hecho aislado: describe un manejo del predio que, según sostiene, se da sin consulta ni avisos hacia quienes trabajan en el área. “Ayer notamos movimiento. Nosotros estábamos soldando y colocando cosas, y no avisaron a nadie. No avisan normalmente a nadie, hacen lo que quieren”, sostuvo.
El eje de la denuncia es conceptual y legal: la cooperativa sostiene que la empresa confunde el alcance de la concesión y actúa como si fuera propietaria del terreno. “Ganó una licitación, pero no es dueña de la tierra. Dueños de la tierra son todos los rosarinos”, remarcó Lobato. Y planteó un interrogante que, según entiende, grafica el problema: “¿Qué te van a pedir para pasar por ahí? ¿Los documentos? Si es un espacio público, está hecho para eso”.
Desde la cooperativa piden que el Municipio y los organismos que controlan el cumplimiento del pliego intervengan para garantizar el acceso libre al paseo. En su lectura, el cierre al público no solo vulnera una condición básica de la concesión, sino que instala una lógica de privatización de hecho sobre un área que debería estar disponible para el uso común de la ciudadanía.






















